preloader
Que el movimiento sea un signo vital
Que el movimiento sea un signo vital

Por Dra. Sandra Lanza Sagardia, presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida

Cada día, miles de personas consultan a un profesional de la salud. En cada atención medimos la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la temperatura o el peso. Estos parámetros orientan nuestras decisiones clínicas porque entendemos que son esenciales para conocer el estado de salud de nuestros pacientes. Sin embargo, seguimos dejando fuera una pregunta que puede ser igual de relevante: ¿Cuánto se mueve esta persona?

La evidencia científica es contundente. La inactividad física y la conducta sedentaria se encuentran entre los principales factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles, deterioro funcional y muerte prematura. Al mismo tiempo, el ejercicio regular constituye una de las intervenciones más eficaces, seguras y costo-efectivas para prevenir, tratar y mejorar la evolución de enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, algunos tipos de cáncer, trastornos de salud mental y muchas otras condiciones. Pocas intervenciones cuentan con un respaldo científico tan sólido.

Entonces, ¿por qué seguimos preguntando tan poco sobre movimiento?

Como profesionales de la salud, tenemos la responsabilidad de avanzar desde el conocimiento hacia la acción. No basta con reconocer que el ejercicio es beneficioso; debemos incorporarlo como parte de la atención clínica cotidiana. La actividad física y la conducta sedentaria deben transformarse en un signo vital, evaluado de manera sistemática, registrado en la ficha clínica y considerado en cada decisión terapéutica.

La estrategia internacional Exercise is Medicine® propone precisamente este cambio de paradigma: que el movimiento deje de ser un consejo ocasional y pase a ser una intervención clínica estructurada. Esto implica que cada consulta sea una oportunidad para evaluar el nivel de actividad física, identificar barreras, entregar recomendaciones basadas en evidencia y, cuando corresponda, realizar una prescripción de ejercicio individualizada.

No se trata de convertir a todos los profesionales en especialistas en ciencias del ejercicio. Se trata de asumir que preguntar por el movimiento es tan importante como preguntar por el tabaquismo, la alimentación o el sueño. Se trata de comprender que unos pocos minutos pueden abrir una conversación capaz de cambiar el curso de una enfermedad y mejorar significativamente la calidad de vida de una persona.

Como Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida (SOCHIMEV) creemos que ha llegado el momento de impulsar este cambio en nuestro país. Queremos contribuir a que la evaluación de la actividad física y de la conducta sedentaria forme parte de la atención habitual en todos los niveles del sistema de salud. Queremos promover la formación de profesionales con competencias para prescribir ejercicio de manera segura y efectiva. Queremos fortalecer el trabajo interdisciplinario y acercar la evidencia científica a la práctica diaria.

Este no es solo un desafío clínico,  es también un desafío cultural. Durante años hemos normalizado el sedentarismo y hemos relegado el ejercicio al ámbito de la motivación personal o del tiempo libre. Hoy sabemos que es una herramienta terapéutica de primera línea y que debe ocupar el lugar que le corresponde dentro de la atención sanitaria.

Por eso, desde SOCHIMEV hacemos un llamado a todos los profesionales de la salud, a las instituciones formadoras, a los equipos clínicos y a quienes diseñan políticas públicas a sumarse a esta transformación. Cada consulta representa una oportunidad única para promover salud, prevenir enfermedad y mejorar el bienestar de las personas.

Nuestro compromiso es claro: alinearnos con la estrategia internacional Exercise is Medicine® y promover que el movimiento sea reconocido como un verdadero signo vital en la práctica clínica chilena.

Queremos que evaluar la actividad física y la conducta sedentaria deje de ser la excepción y se convierta en un estándar de atención. Queremos que la prescripción de ejercicio sea parte del arsenal terapéutico habitual de todos los profesionales de la salud. Queremos que el movimiento deje de ser un consejo para transformarse en una prescripción basada en evidencia.

Y, por sobre todo, queremos que ningún paciente abandone una consulta sin que hayamos preguntado cuánto se mueve, cuánto tiempo permanece sentado y qué podemos hacer para ayudarlo a incorporar más movimiento a su vida.

Porque cuando el movimiento se convierte en un signo vital, la medicina da un paso hacia una atención más preventiva, más humana y más efectiva.

Ese es el compromiso de SOCHIMEV. Ese es el cambio que queremos liderar.