Longevidad saludable: no solo de vivir más, sino de vivir mejor
Queridos miembros de la Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida:
En una sociedad donde la esperanza de vida continúa aumentando, la longevidad se ha convertido en uno de los desafíos de la medicina moderna. Sin embargo, prolongar la vida no necesariamente significa prolongar los años vividos con salud. El verdadero desafío está en aumentar el tiempo que las personas pueden vivir con autonomía, funcionalidad, bienestar y calidad de vida.
La Medicina del Estilo de Vida nos invita a cambiar la mirada sobre el envejecimiento. En lugar de considerar las enfermedades crónicas como una consecuencia inevitable de cumplir años, reconoce que gran parte de su riesgo está influenciado por factores modificables a lo largo del curso de la vida.
La actividad física representa uno de los pilares más importantes para preservar la funcionalidad durante el envejecimiento. Mantener fuerza muscular, capacidad cardiorrespiratoria, equilibrio y movilidad permite no solo reducir el riesgo de enfermedades crónicas, sino también conservar independencia y autonomía. De la misma manera, una alimentación basada principalmente en alimentos mínimamente procesados, rica en frutas, verduras, legumbres, granos integrales, frutos secos y grasas saludables, contribuye a disminuir el riesgo cardiometabólico y favorece una trayectoria de envejecimiento más saludable.
Pero la longevidad no depende únicamente de lo que comemos o cuánto ejercicio realizamos. Dormir adecuadamente, gestionar el estrés y mantener vínculos sociales significativos son también componentes esenciales de la salud a largo plazo. Las relaciones interpersonales y el sentido de pertenencia cumplen un papel relevante en el bienestar y nos recuerdan que envejecer saludablemente es un proceso que ocurre no solo en nuestros cuerpos, sino también en nuestras comunidades.
La longevidad saludable no comienza cuando llegamos a la tercera edad. Se construye desde mucho antes, a través de decisiones cotidianas que, acumuladas durante años, pueden modificar nuestra trayectoria de salud. Como profesionales de la salud, tenemos la oportunidad de acompañar a nuestros pacientes en este proceso, pasando de un modelo centrado en tratar enfermedades a uno que también priorice la conservación de la salud y la funcionalidad durante todo el curso de la vida.
Porque el objetivo de vivir más no debería ser simplemente agregar años a la vida, sino agregar vida, salud y bienestar a esos años.
Dra. Isabel Flores, directora de la Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida (SOCHIMEV)